En una licuadora o procesador de alimentos, combina la cebolla, ajo, chiles scotch bonnet, jengibre, tomillo, azúcar moreno, salsa de soja, vinagre, canela, comino, pimienta negra, sal, clavos de olor y aceite vegetal.
Licúa hasta obtener una pasta suave. Ajusta la sazón según tu preferencia.
Coloca el pollo en un tazón grande o en una bolsa para marinar. Vierte la marinada sobre el pollo y asegúrate de que esté bien cubierto.
Cubre el tazón con plástico o sella la bolsa. Refrigera y deja marinar durante al menos 2 horas, preferiblemente durante la noche para obtener un sabor más intenso.
Precalienta la parrilla a fuego medio-alto. Si estás usando una parrilla de carbón, asegúrate de que el fuego esté bien caliente y cubierto con una capa de ceniza blanca. Para una parrilla de gas, ajusta a temperatura media-alta.
Retira el pollo de la marinada y desecha el exceso. Coloca el pollo en la parrilla caliente.
Cocina el pollo durante unos 5-7 minutos por cada lado, o hasta que esté bien dorado y cocido por dentro. La temperatura interna debe alcanzar los 165°F (74°C). Si el pollo comienza a dorarse demasiado rápido, mueve las piezas a una zona de menor calor y sigue cocinando hasta que estén bien cocidas.
Sirve el pollo jerk caliente, acompañado de arroz y guisantes (rice and peas), ensalada o plátanos fritos.