Pela la yuca y córtala en tiras gruesas, como si fueran papas fritas.
Coloca las tiras de yuca en una olla con agua y cocina a fuego medio durante unos 20-25 minutos, o hasta que estén tiernas pero firmes (puedes pincharlas con un tenedor para verificar la cocción). No deben deshacerse.
Escurre bien las yucas y déjalas reposar para que se enfríen un poco.
Calienta el aceite en una freidora o sartén profunda a unos 170°C (340°F).
Fría las tiras de yuca en tandas durante 4-5 minutos o hasta que estén doradas y crujientes. Escurre sobre papel absorbente y salpica con sal al gusto.
En un bol grande, mezcla la harina, el polvo de hornear, la sal y la pimienta.
Agrega la cerveza fría (o agua con gas) poco a poco a la mezcla de harina, batiendo hasta obtener una masa ligera y sin grumos. La masa debe ser lo suficientemente espesa para adherirse al pescado.
Calienta aceite en una sartén profunda o freidora a unos 180°C (350°F).
Sumerge cada filete de pescado en la masa, cubriéndolo bien, y luego frielos en el aceite caliente durante 4-6 minutos, o hasta que estén dorados y crujientes por fuera y cocidos por dentro.
Escurre el pescado sobre papel absorbente.
Sirve el pescado caliente junto con las tiras de yuca frita.
Acompaña con salsa tártara, limón o vinagre de malta, según tu preferencia.