Comenzamos cociendo el arroz hasta que nos quede al dente, más bien durito, Este punto es importante ya que al final del proceso el arroz tendrá un momento de fritura. Ponemos la cazuela al fuego. Añadimos el agua y el arroz, todo junto.
Cuando comience a hervir dejamos el arroz unos 4 minutos hasta que se evapore el agua. Cuando veamos que no hay burbujas de agua sobre la superficie del arroz, bajamos el fuego al 3 de temperatura, ni al mínimo ni al medio de temperatura, y tapamos la cazuela.
Dejamos así durante 14 minutos. Dejamos reposar. La recomendación es cocer el arroz sin sal. Luego le vamos a añadir salsa de soya que le aporta sal a la receta, de modo que al unirse al arroz puede dar pie a que el chaufa resulte salada. Hay que ser precavidos con eso.
No debe pasarse con la cocción del arroz, si está muy cocido, quedará demasiado blando y no nos va a servir para la receta. Reservamos el arroz.
Lavamos y troceamos el resto de ingredientes para tenerlos listos a la hora de ir añadiéndolos al wok. Limpiamos el pollo de posibles restos de grasa y lo troceamos en cubitos.
Lavamos y troceamos el pimiento rojo y los cebollines. Pelamos y rallamos el jengibre y lo reservamos. Batimos los huevos en un bowl y en un wok o en una sartén. Calentamos dos cucharadas de aceite de girasol. Cuando esté bien caliente hacemos una tortilla con los huevos. Retiramos la tortilla, la troceamos y reservamos.
Añadimos dos cucharadas más de aceite. Una vez que esté bien caliente, agregamos el jengibre rallado y el pollo troceado. Si desea añadir trozos de salchicha fresca le va también genial.
Freímos la carne hasta que vemos que comienza a dorarse. Retiramos y reservamos.
Agregamos algo más de aceite, si vemos que es necesario y las 2 cucharadas de aceite de sésamo. Cuando el aceite vuelva a estar caliente. Incorporamos el pimiento troceado y los cebollines.
Sofreímos a fuego fuerte, sin parar de remover, hasta que vemos que la verdura comienza a tostarse. Nos quedará al dente, más bien durita. Incorporamos el pollo y el arroz que tenemos reservado y salsa de soya. Sin parar de remover cocinamos el el wok bien caliente para que se integren los sabores.
Cómo la salsa de soya incluye un gran aporte de sal, hasta este punto no añadiremos ninguna. Una vez que los ingredientes hayan tomado la salsa de soya, probamos para ver si hace falta añadir alguna más.
Acabamos añadiendo la tortilla e integrándola con el resto de ingredientes. Servimos el arroz chaufa bien caliente en el momento.