En una cacerola, añade el agua y el azúcar. Hierve a fuego medio sin revolver para evitar que el azúcar se cristalice. Ocasionalmente, mueve suavemente la cacerola para mezclar el caramelo.
Una vez que el caramelo adquiera un color dorado, retíralo del fuego y viértelo de inmediato en un molde de bundt previamente engrasado. Inclina el molde para distribuir el caramelo uniformemente.
Consejo: Remoja la cacerola en agua caliente para disolver el caramelo endurecido y facilitar la limpieza.
Usando una batidora de mano o una licuadora, mezcla el queso crema, los huevos, la leche condensada y el extracto de vainilla hasta obtener una mezcla suave y homogénea.
Vierte la mezcla del flan en el molde (sobre el caramelo).
Precalienta el horno a 200°C (400°F). Hornea el flan en baño María durante 20 minutos.
Para Preparar el Baño María: Coloca el molde del flan dentro de una bandeja para hornear más grande. Vierte agua caliente en la bandeja hasta que alcance la mitad de los lados del molde. Esto ayuda a cocinar el flan de manera uniforme y evita que se cuaje o se agriete.
En un bol, mezcla los huevos, el azúcar, el aceite vegetal, la leche y el cacao en polvo hasta que se integren bien.
Añade poco a poco la harina y el polvo de hornear a la mezcla, removiendo hasta que quede suave y sin grumos.
Vierte cuidadosamente la mezcla del bizcocho sobre el flan semi-cocido, asegurándote de no romper ni mezclar las capas.
Devuelve el molde al horno y hornea durante 35-40 minutos o hasta que un palillo insertado en el bizcocho salga limpio.
Deja enfriar el chocoflan durante al menos 10 minutos. Pasa un cuchillo por los bordes para despegarlo.
Coloca un plato sobre el molde y dale la vuelta de un solo movimiento suave. Retira el molde con cuidado para revelar el chocoflan con su capa de caramelo dorado.
Corta y sirve este delicioso postre en capas.