Precalienta el horno a 375°F.
Lava y corta la coliflor. Pon una olla con agua y un poco de sal a hervir. Cuando hierva, agrega la coliflor y cocina por 4-5 minutos para ablandarla un poco. Escurre y reserva.
En una sartén, derrite la mantequilla a fuego medio y sofríe el ajo. Añade la crema de leche y baja el fuego. Agrega el queso gruyère rallado, una pizca de sal, pimienta y una pizca de nuez moscada. Mezcla bien hasta que el queso se derrita.
En una bandeja de horno, coloca la coliflor de manera uniforme. Vierte la mezcla de crema y queso gruyère sobre la coliflor, asegurándote de que quede bien cubierta.
Hornea durante 20-25 minutos o hasta que la parte superior esté dorada y burbujeante.
Retira del horno, deja reposar unos minutos y decora con perejil fresco picado. ¡Sirve caliente!