En una olla grande o en una olla de presión, caliente un poco de aceite a fuego medio-alto.
Selle la carne por todos los lados hasta que esté dorada. Esto sella los jugos y ayuda a mantener la carne más tierna durante la cocción.
En la misma olla, agregue la cebolla, el pimiento y el ajo. Cocine hasta que las verduras estén suaves.
Añada el caldo de carne o agua, la pasta de tomate, las hojas de laurel, el comino en polvo, el orégano, sal y pimienta al gusto. Mezcle bien para combinar todos los sabores.
Si está usando una olla de presión, tape y cocine a presión durante aproximadamente 45 minutos a 1 hora, o hasta que la carne esté tierna y se pueda desmenuzar fácilmente con un tenedor.
Si está usando una olla normal, tape parcialmente y cocine a fuego medio-bajo durante al menos 2-3 horas, revolviendo ocasionalmente y agregando agua si es necesario para evitar que se seque.
Una vez que la carne esté cocida y tierna, sáquela de la olla y colóquela en un plato grande. Con la ayuda de dos tenedores, desmenúzela en hebras finas.
Vuelva a colocar la carne desmechada en la olla con la salsa. Cocine a fuego bajo por unos minutos más para que la carne absorba los sabores de la salsa.
La carne mechada se puede servir caliente acompañada de arroz blanco, frijoles negros, plátano maduro frito y ensalada. También se usa frecuentemente como relleno para arepas, empanadas o cachapas.