En un tazón grande, mezcla el aceite de oliva, jugo de limón, ajo picado, comino, chile en polvo (si usas), sal, pimienta y vinagre.
Coloca la carne en la mezcla y deja marinar por al menos 30 minutos. Si tienes más tiempo, marinar durante 2 horas o más es aún mejor para que absorba todos los sabores.
En un tazón, mezcla los tomates picados, la cebolla morada, el jalapeño (si usas), cilantro, jugo de limón, sal y pimienta.
Deja reposar a temperatura ambiente mientras preparas el resto de los ingredientes para que los sabores se mezclen.
Pela y deshuesa los aguacates. Coloca la pulpa en un tazón grande y aplastalos con un tenedor hasta que estén bien triturados (debe quedar un poco de textura).
Agrega el tomate picado, cebolla morada, jalapeño (si usas), ajo picado (si te gusta), el jugo de limón, sal y pimienta.
Mezcla bien y ajusta la sazón al gusto. Si quieres una textura más suave, puedes licuar la mezcla.
En una olla pequeña, hierve los tomates verdes y los chiles serranos en agua durante unos 5-7 minutos hasta que estén tiernos y la piel de los tomates se empiece a soltar.
Coloca los tomates y chiles cocidos en una licuadora con la cebolla, ajo y cilantro fresco.
Licúa hasta obtener una salsa suave. Agrega sal al gusto y, si prefieres una salsa más líquida, añade un poco de agua.
Calienta una parrilla o sartén a fuego medio-alto. Si usas una parrilla, asegúrate de que esté bien caliente antes de colocar la carne.
Asa la carne durante unos 4-5 minutos por cada lado, o hasta que esté bien cocida al gusto (depende del grosor de la carne y tu preferencia de cocción).
Una vez cocida, retírala del fuego y déjala reposar por unos minutos antes de cortarla en tiras finas o en cubos pequeños.
Calienta las tortillas de maíz en un comal o sartén caliente durante unos segundos por cada lado hasta que estén suaves y calientes.
Coloca las tortillas calientes en platos y añade una porción de carne asada.
Agrega una cucharada generosa de pico de gallo, seguido de una cucharada de guacamole.
Vierte un poco de salsa verde por encima y, si te gusta, añade un toque de jugo de limón fresco.