Cocina el arroz blanco con 1 ¾ tazas de agua, 1 ½ cucharada de aceite vegetal y 1 ½ de cucharadita de sal.
Calienta el wok grande a fuego medio alto.
Añade el aceite vegetal y, cuando esté caliente, agrega el ajo picado; sofríe por unos 30 segundos sin dorar.
Agrega el kimchi y su jugo, sofríe 2 a 3 minutos, hasta que el líquido se evapore.
Incorpora el arroz frío al sartén y deshaz los grumos con una cuchara.
Añade la pasta picante, salsa soya y azúcar.
Mezcla bien y cocina 4 a 5 minutos, moviéndote constantemente hasta que todo el arroz esté bien coloreado y ligeramente tostado por algunos bordes. Abre un espacio en el centro del wok, agrega 1 huevo batido y mezcla rápido con el arroz para que se incorpore y se cocine en segundos, dándole textura cremosa. Ajusta la sal.
Apaga el fuego, añade los cebollines y mezcla brevemente.
Termina con un toque de aceite de sésamo justo antes de servir.
Sirve en platos hondos, coloca encima 1 huevo frito (sunny side up) y espolvorea con semillas de sésamo tostado.