Corta el bacon en piezas pequeñas, colócalo en un sartén frío y lleva a fuego medio. Cocina hasta que esté bien dorado y crujiente. Retira al papel absorbente y reserva.
Corta el pan en cubos pequeños y uniformes.
Mezcla con aceite de oliva, garlic powder, sal y pimienta.
Coloca los cubos de pan en un sartén a fuego medio y tuesta, moviéndolos frecuentemente, hasta obtener crutones dorados y crujientes. Reserva.
Corta los tomates cherry por la mitad. Mezcla aceite de oliva, balsámico, miel, sal y pimienta.Incorpora los tomates y déjalos marinar.
Para la sopa no descongeles el brócoli. Sácalo directamente de la bolsa al momento de utilizarlo.
Corta y sofríe la cebolla y el ajo en mantequilla.
Incorpora harina y cocina durante 1 minuto, mezclando constantemente.
Añade el caldo poco a poco mientras bates.
Incorpora leche y heavy cream.
Lleva a hervor suave.
Añade el brócoli congelado directamente a la sopa.
Cocina aproximadamente 5–7 minutos, hasta que esté caliente y tierno.
Rompe parte de los floretes con una cuchara o majador, dejando otros enteros para textura. Baja el fuego, añade el cheddar poco a poco, mezclando hasta fundir.
Ajusta sal, pimienta, paprika y nuez moscada y sirve en tres platos hondos pequeños. Coloca bacon crujiente sobre cada porción, tomates marinados (ya escurridos) y sirve los crutones al lado.