Precalienta el horno a 400 °F. Sazona el lomo de cerdo con sal, pimienta y ajo picado. Espolvorea el romero por encima.
En una sartén grande, calienta el aceite de oliva a fuego medio-alto y sella el lomo por todos los lados hasta que esté dorado (unos 2-3 minutos por lado). Esto ayuda a retener los jugos.
En un tazón pequeño, mezcla la miel, las mostazas, el jugo de limón, la salsa de soya y la paprika. Remueve bien hasta obtener una mezcla homogénea.
Coloca el lomo en una bandeja para hornear y vierte el glaseado. Reserva un poco para más tarde. Cubre el lomo ligeramente con papel aluminio y hornea durante 25 minutos.
Retira el papel aluminio, vierte el glaseado reservado y hornea destapado por otros 15-20 minutos o hasta que el lomo alcance una temperatura interna de 45 °F. Durante este tiempo, puedes rociar con los jugos de la bandeja para que quede más jugoso y caramelizado.
Saca el lomo del horno y déjalo reposar durante 10 minutos antes de cortarlo. Esto ayuda a que los jugos se redistribuyan. Corta y sirve con los jugos del glaseado como salsa adicional.