Coloca los filetes entre dos trozos de film plástico o papel encerado.
Usa un mazo de carne o un rodillo para golpearlos suavemente hasta que estén más delgados (unos 1-2 cm de grosor). Esto ayuda a que la carne se cocine de manera uniforme y quede más tierna.
Sazona los filetes machacados con sal y pimienta al gusto.
Coloca la harina en un plato.
Bate los huevos en otro plato.
En un tercer plato, pon el pan rallado.
Pasa cada filete por la harina, cubriéndolo bien.
Luego, sumérgelo en el huevo batido.
Finalmente, cúbrelo con el pan rallado, presionando ligeramente para que se adhiera.
Calienta suficiente aceite en una sartén a fuego medio-alto.
Una vez caliente, agrega las milanesas y fríe durante 3-4 minutos por cada lado, hasta que estén doradas y crujientes.
Retiralas y colócalas sobre papel absorbente para quitar el exceso de aceite.
Sobre la milanesa coloca salsa de tomate, una o dos lascas de jamón y el queso mozzarella. Colócalas en el horno a 350° por 5 a 10 minutos o hasta que el queso y el tomate se doren.
Puedes servirlas con rodajas de limón y acompañarlas con puré de papas y ensalada.