En un tazón pequeño, mezcla el agua tibia, el azúcar y la levadura. Deja reposar durante 5-10 minutos hasta que esté espumosa.
En un tazón grande, combina la harina y la sal. Haz un hueco en el centro y agrega la mezcla de levadura y el aceite de oliva. Mezcla hasta formar una masa.
Amasa durante 5-7 minutos en una superficie enharinada, hasta que esté suave y elástica. Coloca en un tazón engrasado, cubre con un paño húmedo y deja reposar en un lugar cálido durante 1 hora, o hasta que doble su tamaño.
Precalienta el horno a 375°F (190 °C).
Una vez que la masa ha reposado, divídela en porciones pequeñas. Forma tiras de aproximadamente 15 cm de largo. Luego, haz un nudo con cada tira y colócalas en una bandeja para hornear engrasada.
Derrite la mantequilla en una sartén a fuego medio. Agrega el ajo picado, el orégano, sal y pimienta. Cocina durante 2-3 minutos, hasta que el ajo esté fragante.
Pinta los nudos con la mezcla de ajo y mantequilla. Hornea durante 15-20 minutos, o hasta que estén dorados y cocidos por dentro.
Retira del horno y pinta nuevamente con la mezcla de ajo. Decora con perejil fresco picado si lo deseas. Sirve caliente.