Extiende la panceta sobre una superficie plana con la piel hacia abajo.
Con un cuchillo afilado, haz cortes superficiales en la carne para que absorba mejor los condimentos.
Mezcla el ajo, sal, pimienta, hinojo, romero, tomillo, ralladura de limón y aceite de oliva en un tazón pequeño.
Frota la mezcla sobre la carne, asegurándose de cubrir todos los rincones.
Secar la piel (importante para que quede crujiente):
Coloca la panza de cerdo en una bandeja de horno y déjala destapada en el refrigerador durante al menos 8 horas (mejor si es toda la noche). Esto ayuda a que la piel se seque para lograr un crujiente perfecto.
Precalienta el horno a 150 °C (300 °F).
Hornea la porchetta en una rejilla colocada sobre una bandeja por aproximadamente 3-4 horas, hasta que la carne esté tierna y jugosa (temperatura interna de 75-80 °C).
Sube la temperatura del horno a 230 °C (450 °F) y hornea por otros 30-40 minutos, o hasta que la piel esté dorada y crujiente.
Retira del horno y deja reposar durante 20-30 minutos antes de cortar.
Sirve lascas gruesas, acompañado de pan fresco, ensalada o vegetales asados.