Lava bien el pulpo y hiérvelo en agua con la cebolla, ajo, laurel y sal hasta que esté tierno (aprox. 45-50 min).
Luego sacalo y ponlo en el agua con hielo hasta detener la cocción.
Cuando ya esté frío córtalo en trozos medianos.
En una sartén a fuego medio, mezcla el jugo de piña, salsa soya, azúcar moreno, vinagre de arroz, ajo y jengibre.
Cocina hasta que reduzca ligeramente (5-7 minutos).
Agrega la fécula de maíz disuelta y cocina 1-2 minutos más hasta espesar. Retira del fuego.
Mezcla la fécula de maíz, la harina, la sal y la pimienta en un bowl.
Pasa los trozos de pulpo por la mezcla de harina hasta cubrir bien.
Calienta abundante aceite a 180°C y fríe los trozos hasta que estén dorados y crujientes (2-3 min).
Escurre en papel absorbente.
Baña el pulpo frito con la salsa glaseada de piña.
Decora con cilantro, semillas de sésamo y cebollines.
Acompaña con arroz blanco o una ensalada fresca.
TIP: Puedes darle un extra de sabor añadiendo un toque de picante a la salsa con chile en hojuelas o un poco de sriracha.