Si usas una langosta entera, hierve agua con sal y cocina la langosta durante 8-10 minutos o hasta que esté completamente cocida. Reserva el caldo de la cocción y saca la carne de la langosta.
Si usas solo el rabo, simplemente córtalo y cocínalo como en el paso anterior.
Desmenuza la carne de la langosta en trozos pequeños y reserva.
En una olla grande, derrite la mantequilla a fuego medio. Agrega la cebolla, zanahoria y apio picados en trozos pequeños. Cocina por 5-7 minutos, hasta que estén tiernos.
Agrega el ajo molido y cocina por 1-2 minutos más, hasta que se liberen los aromas.
Incorpora la pasta de tomate y cocina por 2 minutos, revolviendo para que se mezcle bien.
Agrega el tomillo fresco y la hoja de laurel.
Vierte el coñac o brandy y cocina por 1-2 minutos, permitiendo que el alcohol se evapore.
Añade el vino blanco y deja reducir por 3-5 minutos, hasta que el líquido se haya reducido a la mitad.
Agrega el caldo de mariscos reservado y lleva a ebullición. Cocina a fuego medio-bajo por 10-15 minutos para que los sabores se fusionen.
Usa una licuadora de inmersión (o licuadora regular) para triturar la mezcla hasta que quede suave. Si prefieres una textura más cremosa, cuela la mezcla para eliminar los restos de vegetales.
Vuelve a poner la bisque en la olla y agrega la crema o leche de coco, ajustando la cantidad dependiendo de lo espesa que la quieras. Cocina por unos minutos más a fuego bajo.
Incorpora la carne de langosta desmenuzada a la bisque y cocina a fuego bajo por unos 5 minutos, solo para calentar la carne.
Ajusta de sal y pimienta al gusto.
Sirve la bisque caliente en tazones y acompáñala con un toque de perejil fresco picado o un chorrito de crema si lo deseas.
Soufflé de Guineítos con Ron y Salsa de Coco Avainillada:
Engrasa los ramequines con mantequilla y espolvorea un poco de azúcar si deseas un borde más caramelizado.
Refrigéralos mientras preparas la mezcla.
En sartén pequeña, derrite la mantequilla y añade los guineítos picaditos. Cocina a fuego medio hasta que estén caramelizados (4–5 min).
Añade el ron y deja reducir hasta que evapore el alcohol.
Agrega la leche y cocina 1 minuto más.
Tritura todo hasta hacer un puré fino (puedes usar procesador o licuadora).
Una vez frío, mezcla con la yema de huevo.
Bate las claras hasta espumar.
Añade el azúcar poco a poco hasta obtener picos firmes y brillantes.
Incorpora una cucharada de claras al puré para aligerar. Luego añade el resto en 2 tandas, con movimientos envolventes.
Llena los moldes hasta justo por debajo del borde.
Hornea a 375°F (190°C) por 14–16 minutos, sin abrir el horno.
Salsa aireada de coco (con sifón)
Mezcla leche de coco, vainilla y azúcar 10X.
Cuela y vierte en un sifón de crema.
Carga con 2 cápsulas de N₂O. Agita bien y enfría al menos 20 minutos.
Sirve el soufflé tan pronto salga del horno.
Añade una nube de salsa de coco con el sifón al lado o por encima.