Cocina la yuca en agua con sal hasta que esté blanda (aproximadamente 20-30 minutos). Luego escúrrela bien y tritúrala con un tenedor o un pisa puré.
En una sartén, calienta un poco de aceite de oliva y sofríe la cebolla y el ajo hasta que estén dorados y fragantes.
Mezcla la cebolla y el ajo sofritos con la yuca triturada. Añade sal, pimienta, el huevo (para dar cohesión al relleno) y, si deseas, el comino y la paprika para dar más sabor. Reserva.
Si la pechuga de pavo está entera, ábrela por la mitad, creando un "libro" con el corte, pero sin separarla completamente. Si ya está fileteada, puedes hacerla más fina para que sea más fácil de enrollar.
Aplana la pechuga un poco con un martillo de cocina para que quede uniforme.
Sazona la pechuga con sal, pimienta y, si prefieres, algo de hierbas aromáticas como romero o tomillo.
Coloca el relleno de yuca en el centro de la pechuga de pavo, y luego cierra la carne enrollándola cuidadosamente.
Usa hilo de cocina o palillos para mantener el rollo de pavo bien cerrado.
Envuelve la pechuga rellena con las tiras de bacon de forma que cubran completamente la carne. El bacon ayudará a mantener la humedad del pavo y le dará un toque delicioso y crujiente.
Precalienta el horno a 350°F (180°C).
Coloca la pechuga de pavo envuelta en bacon en una bandeja para hornear. Rocíala con un poco de aceite de oliva.
Hornea durante unos 40-50 minutos, o hasta que el pavo esté completamente cocido (la temperatura interna debe llegar a 75°C o 165°F). Si el bacon no está lo suficientemente crujiente, puedes poner el pavo bajo el grill (broiler) durante unos minutos al final.
Deja reposar el pavo durante unos 10 minutos antes de cortarlo para que los jugos se distribuyan.
Corta en rodajas y sirve acompañado de una ensalada, arroz o papas al gusto