Enjuaga el arroz 2 a 3 veces con agua y escurre bien.
En una olla mediana, coloca la leche, la ralladura de jengibre y piel de limón. Lleva a un hervor suave a fuego medio, cuidando que la leche no se desborde.
Añade el arroz y baja a fuego medio bajo. Cocina destapada durante aproximadamente 25 a 30 minutos, moviendo frecuentemente, especialmente el fondo y las esquinas de la olla.
A medida que el arroz se cocina, debe ponerse muy tierno y comenzar a liberar almidón. La leche irá reduciendo y tomando una consistencia cremosa.
Cuando el arroz esté completamente cocido, añade el azúcar y una pizca de sal. Cocina otros 3 a 5 minutos, moviendo constantemente.
Añade la heavy cream y cocina 1 a 2 minutos más. Debe quedar cremoso y relativamente suelto; no lo reduzcas demasiado, porque al enfriar espesa.
Pasa el kheer a una bandeja o recipiente amplio para que baje de temperatura rápidamente. Puedes colocar el recipiente sobre un baño de hielo.
Mientras enfría, tuesta las almendras en un sartén seco y pícalas.
Coloca el kheer tibio o frío en un bowl pequeño o vaso, termina generosamente con semillas de granada, almendras tostadas y una pizca mínima de cardamomo por encima.