En un bowl, mezcla la mantequilla con el pimentón, ajo en polvo, tomillo, brandy, sal y pimienta.
Incorpora el perejil picado y mezcla bien.
Coloca la mantequilla sobre un trozo de papel film, forma un cilindro y refrigera hasta que esté firme (al menos 30 minutos).
Retira el tomahawk del refrigerador y déjalo reposar durante 1 hora para que alcance temperatura ambiente.
Frota el steak con aceite de oliva y sazona generosamente con sal gruesa y pimienta negra por ambos lados.
Precalienta una sartén de hierro fundido a fuego alto hasta que esté muy caliente.
Añade un poco de aceite y el tomahawk steak.
Sella por 3-4 minutos por cada lado hasta que esté dorado y caramelizado.
Durante el último minuto, añade el romero y el ajo a la sartén para infusionar aroma.
Transfiere el steak (en la misma sartén o en una bandeja para horno) a un horno precalentado a 200 °C (400 °F).
Cocina hasta alcanzar el término deseado, verificando con un termómetro:
Poco hecho: 50-52 °C (122-126 °F)
Al punto: 57-60 °C (134-140 °F)
Hecho: 65-68 °C (149-154 °F)
Retira del horno y deja reposar el steak tapado con papel aluminio durante 10 minutos.
Corta el tomahawk en rodajas gruesas para servir.
Coloca rodajas de la mantequilla compuesta sobre la carne caliente para que se derrita y añada sabor.