Forra una bandeja con papel parchment y engrasa ligeramente.
Separa los huevos. Bate las yemas con ¼ taza de azúcar y la vainilla hasta que estén pálidas, espesas y hayan aumentado de volumen.
En otro bowl limpio, batir las claras con la sal hasta que comiencen a espumar.
Añade gradualmente el ¼ taza de azúcar restante y continúa batiendo hasta obtener picos medios-firmes.
Incorpora las claras a las yemas poco a poco utilizando movimientos envolventes.
Tamiza la harina sobre la mezcla e incorpora cuidadosamente.
Extiende inmediatamente sobre la bandeja formando una capa fina y uniforme.
Hornea durante 9 a 11 minutos, hasta que el bizcocho esté ligeramente dorado.
Espolvorea ligeramente un pedazo nuevo del papel parchment con azúcar en polvo.
Al salir del horno, voltea inmediatamente el bizcocho sobre el paño. Retira cuidadosamente el parchment.
Enrolla el bizcocho mientras todavía está caliente, junto con el papel, comenzando por uno de los lados cortos. Déjalo enfriar enrollado.
Para el relleno, combina la pasta de guayaba, agua y limón en una ollita. Cocina a fuego bajo, moviendo, hasta obtener una crema espesa y fácil de untar. Deja enfriar ligeramente.
Para crema de queso, bate el queso crema a temperatura ambiente con azúcar en polvo, vainilla y sal hasta que esté liso.
Añade poco a poco el heavy cream y bate hasta conseguir una crema aireada pero suficientemente firme para mantener su forma.
Reserva fría.
Una vez el bizcocho esté frío, desenrollar cuidadosamente.
Extiende una capa fina y uniforme de guayaba dejando aproximadamente ½ pulgada libre en los bordes.
Vuelve a enrollar firmemente, esta vez sin el paño.
Corta los extremos para obtener una presentación limpia y luego corta en ruedas.
Sirve cada porción con un quenelle de crema de queso.