Mezcla la levadura con el agua tibia y el azúcar en un bowl pequeño.
Cubre con plástico y deja reposar por 10 minutos hasta que esté espumosa.
Bate la leche y el huevo juntos en un recipiente aparte.
Tamiza la harina y la sal en un bowl grande.
Forma un hueco en el centro y agrega la mezcla de levadura, la mantequilla derretida y la mezcla de leche y huevo.
Combina con una espátula y luego amasa ligeramente con las manos hasta formar una bola (no es necesario amasar mucho).
Cubre el bowl con plástico y deja reposar en un lugar cálido durante 1-1.5 horas, hasta que la masa duplique su tamaño.
Coloca la masa sobre una superficie ligeramente enharinada.
Divide en 6 partes iguales y forma bolas suaves estirando la superficie hacia abajo.
Coloca las bolas en una bandeja ligeramente enharinada, cúbrelas con un paño limpio y deja reposar 15 minutos hasta que aumenten un 50% en tamaño.
Estira cada bola en un círculo de 3-4 mm de grosor (~16 cm de diámetro).
Calienta una sartén de hierro fundido (o antiadherente) a fuego alto con una ligera capa de aceite.
Cocina cada naan durante 1-1.5 minutos por lado, hasta que esté dorado y con burbujas.
Pincela con mantequilla derretida (o mantequilla de ajo).
Espolvorea semillas de nigella y cilantro fresco si lo deseas.