Lava el basmati hasta que el agua salga clara.
Cocina con el agua, cardamomo, clavos, laurel y sal hasta que esté al dente. Retira las especias grandes.
En un sartén grande, calienta el aceite.
Añade ajo y jengibre, cocina 1 minuto.
Agrega las setas y saltea hasta que suelten líquido y se doren.
Incorpora cúrcuma, paprika, garam masala y sal.
Añade un chorrito de jugo de limón y retira del fuego.
En una olla antiadherente con tapa, coloca una capa de arroz, luego una de setas, un poco de cebolla frita y cilantro.
Repite hasta terminar.
Si usas azafrán o cúrcuma, añade el líquido por encima.
Tapa bien y cocina a fuego muy bajo por 15 minutos (puedes colocar un paño limpio entre la tapa y la olla para sellar mejor el vapor).
Revuelve ligeramente con cuchara ancha para no romper el arroz.
Decora con más cilantro, cebolla frita y un poco de menta si gustas.