Precalienta tu horno a (375 °F (190 °C).
Pela y corta las batatas en cubos. Cocina en agua hirviendo con sal durante unos 15-20 minutos, o hasta que estén tiernas. Escurre y deja enfriar un poco.
En una sartén, derrite la mantequilla a fuego medio. Agrega la cebolla picada y cocina hasta que esté dorada y suave, aproximadamente 5-7 minutos.
En un tazón grande, aplasta las batatas cocidas hasta obtener un puré. Agrega el jamón, el queso gouda, la cebolla sofrita, la leche, los huevos, el cilantro, la sal y la pimienta. Mezcla bien hasta que todo esté combinado.
Vierte la mezcla en una fuente para hornear engrasada. Si lo deseas, espolvorea un poco más de queso gouda por encima.
Hornea durante 25-30 minutos, o hasta que la parte superior esté dorada y burbujeante.
Deja enfriar un poco antes de servir. ¡Disfruta de tu cacerola de batata!