Corta la carne de cerdo en tiras o cubos del tamaño que prefieras. Si estás usando costillas, asegúrate de deshuesarlas y cortarlas en piezas manejables.
Calienta el aceite en una sartén grande a fuego medio-alto. Añade la carne de cerdo y cocina hasta que esté dorada por todos lados. No es necesario cocinarla completamente en esta etapa, solo dorarla bien. Retira la carne de la sartén y resérvala.
En la misma sartén, añade un poco más de aceite si es necesario. Cocina la cebolla y el ajo hasta que estén tiernos y fragantes, aproximadamente 2-3 minutos.
Agrega el jugo de naranja, la salsa de soja, la miel (o azúcar moreno) y el vinagre. Revuelve bien y deja que la mezcla hierva a fuego lento durante unos 5 minutos para que se mezclen los sabores.
Vuelve a añadir la carne de cerdo a la sartén. Cocina a fuego lento, removiendo ocasionalmente, hasta que la carne esté completamente cocida y haya absorbido los sabores, aproximadamente 15-20 minutos.
Si deseas una salsa más espesa, añade la mezcla de maicena y agua a la sartén. Cocina por unos minutos adicionales hasta que la salsa haya espesado a tu gusto.
Prueba la salsa y ajusta la sal y la pimienta según tu preferencia.
Sirve la carne frita a la naranja caliente, decorada con cebollinos o cilantro si lo deseas. Acompáñala con arroz blanco, fideos o una ensalada fresca.