Precalienta el horno a 450°F. Pincha la batata varias veces con un tenedor y córtala a la mitad longitudinalmente. Frota ligeramente con aceite y coloca en una bandeja con la parte cortada hacia abajo. Hornea 35 a 40 minutos, o hasta que esté completamente tierna.
Retira del horno, deja reposar unos 5 minutos, elimina la piel y saca la pulpa en pedazos grandes.
Precalienta bien la wafflera y engrasa ligeramente y coloca una capa fina del queso italiano, distribuye la batata encima y termina con un poco más de queso italiano. Cierra y cocina hasta que el exterior esté bien dorado y crujiente. Evita abrir la wafflera demasiado pronto para que el queso pueda formar una costra.
Cocina el bacon en un sartén o en bandeja en el horno hasta que esté bien dorado y crujiente. Retira y escurre el exceso de grasa.
En una ollita combina el maple syrup, miel picante, hojuelas de chile y vinagre de manzana. Cocina a fuego bajo durante 3 a 4 minutos. Mantén tibio.
Para los huevos pochados, lleva una olla con agua a un hervor muy suave y añade un chorrito de vinagre. Casca cada huevo individualmente en un recipiente. Haz un pequeño remolino en el agua, desliza cuidadosamente el huevo y cocina 3–4 minutos, hasta que la clara esté firme y la yema permanezca líquida. Retira con una cuchara grande con huecos y sazona con sal y pimienta.
Sirve el waffle de batata con aguacate rebanado, sazonado con sal, pimienta y semillas de sésamo. Añade el bacon crujiente y coloca los huevos pochados encima. Termina con sal, pimienta y el maple picante por encima.