Lava y seca el pernil. Realiza cortes en forma de rombos en el cuero y pequeñas incisiones profundas en la carne.
Mezcla el ajo triturado, sofrito, vinagre, aceite de achiote, orégano, comino, sazón y adobo hasta formar una pasta.
Frota esta mezcla por toda la carne, asegurándote de rellenar las incisiones con el adobo.
Coloca el pernil en un recipiente grande o bolsa plástica para marinar. Refrigera durante al menos 12 horas, preferiblemente toda la noche.
Precalienta el horno a 325 °F. Coloca el pernil en una bandeja para hornear con el caldo de pollo en el fondo para evitar que se seque. Cubre con papel aluminio y hornea durante 4-5 horas, dependiendo del tamaño (30 minutos por libra).
Retira el papel aluminio y sube la temperatura del horno a 400 °F. Hornea sin cubrir durante 30-45 minutos adicionales hasta que el cuero esté dorado y crujiente.
Deja reposar el pernil unos 20 minutos antes de cortar para que los jugos se redistribuyan.