Asegúrate de que el pescado esté bien limpio y seco. Haz cortes diagonales en ambos lados del pescado para que se cocine de manera uniforme.
Sazona el pescado por dentro y por fuera con sal y pimienta.
Pasa el pescado por la harina, cubriendo bien ambos lados.
Calienta suficiente aceite en una sartén grande a fuego medio-alto.
Fría el pescado entero hasta que esté dorado y crujiente, aproximadamente 6-8 minutos por cada lado, dependiendo del tamaño. Usa cuidado al voltearlo para que no se rompa.
Retira y coloca sobre papel absorbente para eliminar el exceso de aceite.
Sirve el pescado frito caliente, acompañado del mojo isleño y rodajas de limón.