Sazona las short ribs con sal y pimienta.
En una olla grande y pesada, calienta el aceite de oliva a fuego medio-alto.
Dora las costillas por todos los lados hasta que estén bien caramelizadas (aproximadamente 3-4 minutos por lado). Retíralas y resérvalas.
En la misma olla, agrega la cebolla, zanahoria y apio. Sofríe a fuego medio hasta que estén tiernas y fragantes (5-7 minutos).
Añade el ajo y cocina por 1 minuto más.
Vierte el vino tinto, raspando el fondo de la olla para incorporar los jugos caramelizados. Cocina por 2-3 minutos, dejando que el vino reduzca un poco.
Agrega los tomates triturados, el caldo de res, la pasta de tomate (si la usas), las hojas de laurel, el tomillo y el romero. Mezcla bien.
Regresa las costillas a la olla y asegúrate de que estén cubiertas por el líquido.
Reduce el fuego a bajo, tapa la olla y cocina a fuego lento durante 2.5-3 horas, o hasta que la carne esté muy tierna y se deshaga fácilmente.
Retira las costillas de la olla y desmenuza la carne, descartando los huesos y el exceso de grasa.
Regresa la carne desmenuzada al ragú. Cocina a fuego lento por otros 10-15 minutos para que los sabores se integren.