Calienta el aceite de oliva en una sartén grande a fuego medio-alto.
Agrega la carne de bistec y cocina hasta que esté dorada y bien cocida, unos 5-7 minutos.
Incorpora la cebolla, ajo y los pimientos. Sofríe por 3-4 minutos hasta que estén tiernos.
Sazona con sal, pimienta, comino (si lo usas), orégano y salsa inglesa. Cocina por unos 2-3 minutos más, removiendo para que se mezclen bien los sabores.
Deja enfriar ligeramente el relleno y mezcla con el queso Gouda rallado o en trozos pequeños y el cilantro (si lo usas).
En un bol grande, mezcla la harina de trigo, baking soda y la sal.
Agrega la mantequilla y mezcla bien con las manos hasta obtener una textura arenosa.
Añade agua y vinagre poco a poco, mezclando hasta que obtengas una masa suave y elástica.
Amasa durante unos 5 minutos. Cubre con un paño y deja reposar durante 10 minutos.
Divide la masa en pequeñas bolitas (aproximadamente del tamaño de una nuez).
Extiende cada bolita con un rodillo en una superficie plana, formando círculos de aproximadamente 8-10 cm de diámetro.
Coloca una cucharada del relleno en el centro de cada círculo de masa.
Doble la masa por la mitad, cubriendo el relleno, y presiona los bordes con un tenedor o con los dedos para sellarlas bien.
Calienta el aceite en una sartén profunda a fuego medio-alto.
Fríe las empanadillas por 2-3 minutos por lado, o hasta que estén doradas y crujientes.
Escurre sobre papel absorbente para eliminar el exceso de aceite.
Sirve las empanadillas calientes. Puedes acompañarlas con una salsa de tu preferencia, como salsa de ajo o salsa picante.