
Habichuelas Tiernas Salteadas con Nueces, Coq Au Vin (Pollo al Vino), Arroz Pilaf Clásico
Super Chef Celebrities – Jueves, 21 de Noviembre
Platos
Ingredientes:
Habichuelas Tiernas Salteadas con Nueces:
- 500 gramos habichuelas tiernas (judías verdes o ejotes), lavadas y recortadas
- 1/2 taza nueces (puedes usar nueces de nogal, pecanas o incluso almendras, según prefieras)
- 2 cdas aceite de oliva (o mantequilla, según tu preferencia)
- 1 diente ajo picado finamente
- 1 cda miel (opcional, para un toque dulce)
- Sal y pimienta al gusto
- Zumo de limón al gusto (opcional, para dar un toque fresco)
- Perejil fresco picado (opcional, para decorar)
Coq au Vin (Pollo al Vino):
- 1 pollo entero (aproximadamente 1.5 kg), cortado en piezas (o puedes usar 8 muslos de pollo y 4 contramuslos)
- 150 gramos tocino (bacon) en tiras
- 1 cebolla grande, picada
- 2 zanahorias , peladas y en rodajas
- 2 dientes ajo , picados
- 2 cdas harina (para espesar la salsa)
- 750 ml vino tinto (puedes usar un vino de buena calidad, como Pinot Noir, Merlot o Cabernet Sauvignon)
- 250 ml caldo de pollo (puedes usar también caldo de verduras si prefieres)
- 2 cdas aceite de oliva
- 1 hoja de laurel
- 1 ramita tomillo fresco (o 1/2 cucharadita de tomillo seco)
- 10-12 setas o champiñones frescos, en láminas
- 10-12 cebollitas perladas (puedes usar cebollitas baby o cebollitas francesas)
- Sal y pimienta al gusto
- Ramitas de perejil fresco para decorar (opcional)
Arroz Pilaf Clásico:
- 1 taza arroz de grano largo (como el basmati o el jasmín)
- 2 cdas mantequilla o aceite de oliva
- 1 cebolla pequeña, picada finamente
- 2 dientes ajo picados
- 2 tazas caldo de pollo o caldo de verduras (puedes usar agua si prefieres)
- 1 hoja de laurel (opcional)
- 1 ramita tomillo (opcional)
- Sal y pimienta al gusto
- 1/4 taza almendras tostadas o piñones (opcional, para dar un toque crujiente)
- Ramitas de perejil fresco (opcional, para decorar)
Procedimiento:
Habichuelas Tiernas Salteadas con Nueces:
- Lava bien las habichuelas tiernas y recorta las puntas. Si lo prefieres, puedes cortarlas en trozos más pequeños, pero dejarlas enteras también es una opción perfecta para esta receta.
- Hierve las habichuelas en agua con sal durante 3-4 minutos, solo hasta que estén tiernas pero aún crujientes. No las cocines demasiado para que mantengan su color verde vibrante y su textura firme.
- Una vez cocidas, escúrrelas bien y ponlas en un recipiente con agua fría o hielo para detener la cocción (esto ayuda a mantener su color brillante).
- Mientras las habichuelas se enfrían, coloca las nueces en una sartén grande (sin aceite) a fuego medio y tuéstalas ligeramente durante 3-5 minutos, moviéndolas con frecuencia para evitar que se quemen. Cuando comiencen a liberar su aroma, estarán listas. Retíralas del fuego y resérvalas.
- En la misma sartén (o en una sartén grande), calienta las 2 cucharadas de aceite de oliva a fuego medio.
- Agrega el ajo picado y saltea por 1 minuto, hasta que esté fragante. Asegúrate de no quemar el ajo.
- Incorpora las habichuelas tiernas escurridas y saltea por unos 5-7 minutos, o hasta que estén bien calentadas y ligeramente doradas, moviéndolas constantemente para que se cocinen de manera uniforme.
- Si deseas, agrega una cucharadita de salsa de soja para darle un toque de umami y un poco de miel si prefieres un toque dulce que contraste con la sal y el ajo.
- Ajusta con sal y pimienta al gusto. Si prefieres un toque fresco, puedes añadir unas gotas de zumo de limón al final de la cocción.
- Añade las nueces tostadas a las habichuelas y mezcla todo bien.
- Cocina por 1-2 minutos más, solo para integrar los sabores y permitir que las nueces se calienten.
- Sirve las habichuelas salteadas con nueces en un plato o fuente grande.
- Si lo deseas, decora con perejil fresco picado para darle un toque de color y frescura.
Coq au Vin (Pollo al Vino):
- En una cazuela grande (preferiblemente una cazuela de hierro fundido o una cazuela de fondo grueso), calienta el aceite de oliva a fuego medio-alto.
- Agrega las piezas de pollo y dóralas bien por todos los lados (aproximadamente 5-7 minutos). No te apresures en este paso, ya que dorar bien el pollo aportará más sabor al guiso. Retira el pollo y resérvalo.
- En la misma cazuela, agrega el tocino y fríelo hasta que esté crujiente, unos 5 minutos. Luego, retira el tocino y resérvalo junto al pollo.
- En la misma cazuela, agrega las zanahorias y la cebolla picada. Cocina a fuego medio durante unos 5 minutos hasta que las verduras estén tiernas.
- Añade el ajo picado y cocina por 1-2 minutos más, hasta que libere su fragancia.
- Espolvorea las verduras con las 2 cucharadas de harina y revuelve bien para que se mezclen. Esto ayudará a espesar la salsa más tarde.
- Vierte el vino tinto en la cazuela y raspa el fondo de la cazuela con una cuchara de madera para deshacer los restos dorados (esto aporta mucho sabor).
- Agrega el caldo de pollo, las ramitas de tomillo y la hoja de laurel. Devuelve las piezas de pollo y el tocino a la cazuela.
- Lleva todo a ebullición, luego reduce el fuego a bajo, cubre la cazuela y deja cocinar durante 45 minutos a 1 hora o hasta que el pollo esté completamente cocido y tierno. Durante este tiempo, el pollo absorberá todos los sabores del vino y las hierbas.
- Mientras el pollo se cocina, en una sartén aparte, derrite una cucharada de mantequilla a fuego medio y agrega los champiñones en láminas y las cebollitas perladas. Cocina durante unos 10 minutos, revolviendo ocasionalmente, hasta que las cebollitas estén doradas y los champiñones hayan soltado su agua y se hayan dorado.
- Agrega estos ingredientes al guiso de pollo cuando el pollo ya esté tierno.
- Revisa el sazonado del guiso y ajusta con más sal y pimienta al gusto.
- Si la salsa está demasiado líquida, puedes dejarla reducir sin tapa durante unos 10-15 minutos más hasta que espese un poco.
- Una vez listo, retira el guiso del fuego y descarta la hoja de laurel y las ramitas de tomillo.
- Sirve el Coq au Vin en platos hondos, asegurándote de colocar algunas piezas de pollo, zanahorias, cebollas y champiñones en cada plato. Puedes decorar con un poco de perejil fresco picado para darle un toque de frescura.
- Acompaña este plato con puré de papas, pan crujiente o arroz para absorber la deliciosa salsa.
Arroz Pilaf Clásico:
- Lava el arroz bajo agua fría para eliminar el exceso de almidón, lo que ayudará a que el arroz quede suelto y no se pegue durante la cocción. Luego, escurre bien el arroz.
- En una cazuela grande o sartén profunda, derrite la mantequilla o calienta el aceite de oliva a fuego medio.
- Agrega la cebolla picada y saltea durante unos 5 minutos, o hasta que esté suave y translúcida.
- Añade el ajo picado y cocina por 1 minuto más, hasta que libere su aroma.
- Agrega el arroz escurrido a la cazuela y revuelve bien para que el arroz se cubra con la mantequilla y absorba los sabores. Cocina el arroz durante 2-3 minutos, moviéndolo constantemente, hasta que los granos comiencen a volverse ligeramente dorados.
- Vierte las 2 tazas de caldo (puedes usar caldo de pollo, verduras o incluso agua si no tienes caldo a mano). Añade la hoja de laurel y la ramita de tomillo (si las estás usando).
- Lleva el líquido a ebullición. Una vez que haya comenzado a hervir, reduce el fuego a bajo, cubre la cazuela con una tapa bien ajustada y deja cocinar durante unos 15-20 minutos, o hasta que el líquido se haya absorbido completamente y el arroz esté tierno.
- No levantes la tapa durante la cocción, ya que esto puede hacer que el arroz se vuelva pegajoso.
- Una vez que el arroz esté listo, retíralo del fuego y deja reposar durante 5 minutos sin levantar la tapa. Esto permite que los granos de arroz se asienten y se terminen de cocinar en su propio vapor.
- Después de reposar, destapa el arroz y usa un tenedor para esponjarlo, separando los granos.
- Si deseas, agrega almendras tostadas o piñones por encima para darle un toque crujiente y un sabor más aromático.
- Decora con perejil fresco picado y ajusta el sazón con sal y pimienta al gusto.


