Enjuaga los frijoles y colócalos en una olla grande con las 6 tazas de agua. Lleva a ebullición, luego reduce el fuego y cocina a fuego lento durante aproximadamente 1 hora, o hasta que estén tiernos. Escurre y reserva.
Precalienta el horno a 160°C (325°F).
En un tazón grande, combina la cebolla, el jarabe de arce, el azúcar moreno, el ketchup, la mostaza, la salsa Worcestershire, la sal, la pimienta y el pimentón. Mezcla bien.
Agrega los frijoles cocidos a la mezcla de salsa y mezcla hasta que estén bien cubiertos.
Transfiere la mezcla a una fuente para hornear. Si usas tocino, colócalo por encima. Cubre con papel aluminio y hornea durante 1 hora. Luego, quita el papel aluminio y hornea por 15-30 minutos más, hasta que esté burbujeante y ligeramente caramelizado.
Deja enfriar unos minutos antes de servir. Puedes ajustar el sazón según tu gusto.