En una olla grande y de fondo grueso, derrite la mantequilla a fuego medio-alto.
Agrega las cebollas y sofríe por 30 minutos, revolviendo cada 3-5 minutos al principio y luego cada minuto para evitar que se quemen.
Añade el ajo y cocina por 2 minutos más.
Incorpora la harina y cocina por 1 minuto, revolviendo constantemente.
Vierte el vino blanco para desglasar la olla, raspando el fondo con una cuchara de madera.
Agrega el caldo de res, la salsa Worcestershire, la hoja de laurel y el tomillo.
Lleva la sopa a ebullición, luego reduce el fuego a medio-bajo y cocina tapado por 10 minutos.
Retira la hoja de laurel y las ramitas de tomillo.
Prueba y ajusta la sal y pimienta al gusto.
Precalienta el horno a 400°F (200°C).
Coloca las rodajas de baguette en una bandeja y hornea por 6-8 minutos, hasta que los bordes estén dorados.
Cambia el horno a modo broil (asador).
Sirve la sopa en tazones aptos para horno, coloca una rodaja de pan tostado en cada uno y cúbrelos con ¼ de taza de queso rallado.
Lleva al horno en la rejilla superior y gratina por 2-4 minutos, hasta que el queso esté burbujeante y dorado.
Sirve de inmediato mientras la sopa está caliente.